"Todo empieza un jueves 6 de julio en el que cargamos el autobús con maletas, sillas de ruedas, juegos, ilusión y ganas de disfrutar, rumbo a El Bosque de los Sueños , donde íbamos a pasar 10 magníficos días. Este era mi primer año como voluntaria en esta actividad, y aunque y a había tenido algo de experiencia, los nervios me comían por dentro. Los primeros días fueron un poco duros ya que teníamos que acostumbrarnos a la rutina, prestar mucha atención a las necesidades de los socios y socias y aprender a atenderlos de la mejor manera, a convivir con otras personas y a dar todo lo mejor de nosotros mismos. A pesar de esto, no me costó mucho adaptarme ya que creamos un grupo estupendo con una cooperación mutua y muy buen rollo. Además socios, voluntarios y coordinadoras nos acogieron muy bien a los novatos, me sentí parte del grupo desde el principio. Durante esta estancia hemos realizado muchas actividades como ir a la piscina, visitar museos, equinoterapia, visitar La...